Relatos, de Rudyard Kipling - RESEÑA
(Créditos: Editorial Acantilado)
Lo admito: yo también fui, durante mucho tiempo, una de esas
personas que creen que Rudyard Kipling sólo escribió historias infantiles. No
fue hasta que hace un par de años me hice con una pequeña recopilación de sus cuentos que descubrí que no sólo ello no era cierto, sino que compuso un buen
puñado de cuentos de índole sobrenatural. Se convirtió en uno de mis autores
más admirados nada más leer ‘‘Ellos’’, ‘‘La marca de la bestia’’ y ‘‘Sin la
bendición de la iglesia’’ (de corte realista, pero con una atmósfera de
ensueño). Lo normal hubiera sido conseguir más de sus libros, pero otras voces
me reclamaron y acabé olvidándole. El año pasado, leyendo la monumental Antología
universal del relato fantástico, tuve la oportunidad de releer ‘‘La marca
de la bestia’’. La hallé menos apasionante que en la primera lectura, tanto
porque aún me acordaba del argumento como porque las demás piezas en el volumen
me resultaron más asombrosas.
Un año después, leí ‘‘El mejor relato del mundo’’ en la Antología
de la literatura fantástica y no me quedó duda de que ya había llegado la
hora de comprar la recopilación más completa de sus cuentos en español que
hubiese en el mercado. Fue así como di con el presente libro, que incluye 33
narraciones pertenecientes a distintos periodos de su carrera. Seré directo:
para mí, las mejores se encuentran entre las 19 primeras, mientras que, entre
las restantes, sólo a 9 las tengo en buena estima. Esto obedece a distintos
motivos: primero, porque, a partir de ‘‘Ellos’’, las historias se tornan más
truculentas y herméticas, acaso mil veces más que las de Henry James; segundo, porque
los primeros cuentos de Kipling, ambientados en la India, suelen ser más
interesantes, variados y vivos que los últimos, ambientados casi por entero en
la Inglaterra de la Primera Guerra Mundial; y, tercero, por dolorosos errores
de ortografía y traducciones cuestionables que dificultan la comprensión de los
acontecimientos. Sin embargo, prefiero otorgarle el beneficio de la duda a
Catalina Martínez, la traductora, y decir que quizá aún no estaba listo para
leer y disfrutar de esas piezas. En muchos casos, los cuentos de Kipling
requieren un par de lecturas posteriores para apreciarlos en su justa medida,
no tanto porque su lenguaje sea difícil (su prosa me parece de las más
satisfactorias y sencillas que he leído), sino por la densidad de los temas que
toca.
En conclusión, les recomiendo sin duda alguna que se animen
a leer este volumen. Alberto Manguel, el antologista y redactor del postfacio
(el cual, por cierto, me parece que se queda corto, pues se limita a contar
datos de la vida de Kipling que se encuentran muy fácil en Wikipedia y aporta
datos superficiales sobre los cuentos), no va por mal camino al decir que esta
obra ‘‘contiene algunos de los relatos más perfectos escritos en lengua
inglesa’’. Puede que no todas las narraciones aquí incluidas sean perfectas,
pero más de la mitad bien merecen ser consideradas obras maestras del género.
Es una suerte que, hoy en día, aún tengamos la oportunidad de disfrutarlas. Les
aseguro que alguna felicidad podrían brindarles.
[Posdata: en esencia, a casi todos los primeros cuentos los
considero de cinco estrellas, pero en nombre de la mesura decidí ponerles cuatro
estrellas. Me es difícil no adorar las historias ambientadas en la India.]
Dicho lo anterior, he aquí mi opinión sobre cada uno de los
cuentos:
- En la casa de Suddhoo (****): en vista de que el anciano
Suddhoo se encuentra preocupado por la salud de su hijo, el grabador de sellos
que vive alquilado en su hogar aprovecha la ocasión para ofrecerle los
servicios de un supuesto mago que puede salvar a su retoño. Sospechando que se
trata de una estafa, el narrador, amigo del anciano, decide reunirse una noche
con él y sus otros inquilinos en la sala para desenmascarar al grabador. Sin
embargo, serán testigos de un acontecimiento espeluznante… pero también dudoso.
// Un cuento breve de intensas sugerencias fantásticas y personajes bien
construidos.
- Transgresión (****): un hombre inglés, muy cercano a la
cultura de la India, se adentra una tarde en un callejón sin salida y oye una
pequeña risa tras una ventana enrejada. Entona un verso amoroso de Las Mil y
Una Noches y regresa a su hogar. Lo que no sabe es que ese acto, en principio
inocente, le llevará a vivir una intensa pero desoladora historia de amor con
una joven viuda hindú. // A pesar de tener apenas 19 años, Kipling supo
escribir uno de los mejores cuentos de amores contrariados que jamás he leído.
- La puerta de las Cien Penas (****): seis semanas antes de
morir, un adicto al opio narra sus experiencias como miembro de un prestigio
fumadero de Lahore. // El estilo narrativo de Kipling vuelve divertidísima una anécdota
que, en manos de otro autor, habría sido banal.
- El rickshaw fantasma (****): un hombre rechaza de forma
cruel a una mujer con la que mantuvo un romance ilícito. Al poco tiempo se
compromete con una chica más joven, lo que produce la muerte de la amante
anterior. Sin embargo, su deseo por recuperar su relación acabará siendo mucho
más fuerte que esto. // Un excelente cuento de fantasmas, pero más interesante
por los elementos psicológicos que por lo sobrenatural.
- La extraña galopada de Morrowbie Jukes (****): un hombre
inglés en la India sale una noche a cabalgar cuando, de pronto, él y su caballo
resbalan en una pendiente y caen en un cráter, sin posibilidad de escapar.
Pasada su desesperación, descubre que se encuentra en una especie de aldea
poblada por personas enfermas de cólera que revivieron justo antes de morir
incineradas. Entre ellas logra identificar a un viejo compañero, quien le hará
saber que no hay forma de escapar del cráter. O eso quiere hacerle creer. // Un
maravilloso cuento de drama y aventura con exquisitas sugerencias
sobrenaturales.
- El hombre que pudo reinar (****): Daniel Dravot y Peachy
Carnehan, dos aventureros de moral dudosa anuncian al protagonista, un joven
reportero, que viajarán al territorio de Kafiristán, en medio de las montañas
de Afganistán, para convertirse en sus reyes. Dos años después, Carnehan,
malherido, irrumpe en la oficina del narrador y le cuenta una historia
increíble. // Aún no he visto su famosa adaptación cinematográfica, así que de
momento sólo puedo decir que la versión literaria me parece magistral.
- Bee, bee, ovejita negra (****): un niño y su hermanita parten
de su natal India rumbo a Inglaterra sin saber que sus padres los dejarán en un
hogar adoptivo durante cinco años. Pero el golpe será más duro para el niño,
pues la madre adoptiva y su hijo adolescente harán de su vida una miseria. //
Un magnífico e intenso cuento de corte autobiográfico sobre el maltrato que
recibió el joven Kipling en un hogar de paso inglés.
- Tambores de guerra (***): dos rebeldes tamborileros de
catorce años se empeñan en asistir a una batalla fronteriza, sin saber que su
intervención, aunque de resultados adversos para ellos, será de gran
importancia. // La construcción del carácter de los protagonistas y el uso del
lenguaje son lo mejor de esta historia que, de haber sido más corta, habría
sido mejor.
- Sin pasar por la vicaría (****): un administrador público
británico mantiene una relación secreta con una joven musulmana. Esta da a luz
a un niño y su amor se fortalece como nunca. Sin embargo, un brote de cólera amenaza
con destruir su felicidad. // Un cuento que, a pesar de conmoverme menos en
esta segunda lectura, no deja de ser precioso y desolador.
- Al final del viaje (****): durante la temporada de calor,
cuatro hombres de distintas profesiones se reúnen en la casa del ingeniero para
cenar y charlar. Un día, el anfitrión trata de forma cruel a sus invitados,
debido a que sueños terribles le impiden dormir bien. Su amigo doctor, temiendo
que se haga daño, le da una dosis de bromuro para que concilie el sueño. Pero las
cosas no saldrán como las esperaba. // Un buen cuento sobre el horror del
insomnio. Se agradece que su poco atractivo inicio realista dé paso a un final
ambiguo.
- La marca de la bestia (****): un británico poco interesado
en la cultura hindú se emborracha en un club la noche de Año Nuevo, y en el
camino a casa profana un templo de Hanuman, el dios mono, apagando un
cigarrillo en el ídolo. De pronto, un sacerdote leproso le abraza y le muerde
en el pecho, dejándole una marca que, según otro sacerdote, es una advertencia
de que Hanuman aún no ha terminado con él. Y vaya que tuvo razón. // Tercera
lectura que hago de este cuento y todavía me parece memorable, si bien no el
mejor de Kipling.
- La ciudad de la noche atroz (***): incapaz de dormir en
una calurosa noche de agosto, el narrador emprende una caminata hacia la ciudad
de Lahore. En el camino se topará con escenas dignas de una pesadilla. // Una pieza
que me resultó pesada de leer por sentirse más como una crónica que como una
obra de ficción.
- Un hecho real (****): el narrador aborda en Ciudad del Cabo
un buque mercante rumbo a Inglaterra. Acompañado por dos reporteros, uno
americano y uno holandés, son testigos de un extraño encuentro causado por un
terremoto marino. Al tratar de convertirlo en una nota periodística, se darán
cuenta de que nadie podrá creerles. // Un magistral cuento de aventuras y una sátira
a los periodistas que pretenden contar los "hechos reales" de sucesos
inverosímiles. Gracioso y emocionante a partes iguales. Lo mejor de todo, su
ambientación marítima, que me gustó más que la de los cuentos de William Hope
Hodgson.
- El mejor relato del mundo (****): un joven banquero
aspirante a poeta busca el consejo de un escritor consagrado para escribir “el
cuento más hermoso del mundo”. El resultado es atroz, pero el modo tan vívido
en que el joven le narra el argumento le hará sospechar que está ante un
acontecimiento único. // A pesar de que aún tengo su argumento fresco en la memoria,
sigue siendo un cuento formidable en esta segunda lectura. También me di cuenta
de que la versión en la Antología de la literatura fantástica es muy diferente a
esta, ya que allí modificaron el orden de varias escenas e incluso cambiaron el
significado de ciertos diálogos. Supongo que Borges y compañía querían aligerar
el pesado carácter del narrador y hacerle un poco de justicia al joven Charlie.
- El milagro de Purun Bhagat (***): en la cima de su
carrera, un Primer Ministro hindú abandona todas sus posesiones, toma un bastón
y cuenco de mendigo y se convierte en un santo errante, un ‘‘Purun Bhagat’’. Acaba
llegando a la región del Himalaya, de donde procede su familia, y se asienta en
un santuario desierto en lo alto de un pueblo de montaña. Allí vive en paz
durante muchos años, alimentado por los pueblerinos y trabando amistad con los
animales salvajes, hasta que una falla geológica amenaza con destruir su mundo.
// Una simpática fábula que, sin embargo, no me resultó tan memorable. Aun así,
estoy seguro de que la disfrutaré más en una segunda lectura.
- Los constructores del puente (****): faltando poco para la
finalización de un puente sobre el río Ganges, una inundación amenaza con
destruirlo por completo. Tras hacer todo lo posible para salvarlo, el ingeniero
jefe es arrastrado río abajo durante la noche junto con su capataz lascar, quien
le brinda opio para soportar el frío. Es así como, bajo los efectos de la
droga, serán testigos de una conversación nunca escuchada por seres humanos. //
Un precioso cuento que inicia de forma realista pero acaba con un giro
fantástico que nos hará reflexionar sobre cuán prudente es intervenir con los procesos
naturales.
- Una guerra de sahibs (****): un oficial sij viaja a
Sudáfrica junto a su "hijo", un capitán británico, para luchar en la
guerra de los Boers. Ya en el país, se unen a una tropa de soldados
australianos y, en el momento menos pensado, sufren un ataque imprevisto de unos
Boers ‘‘pacíficos’’ que segará la vida a uno de ellos. Sin embargo, la venganza
no es una opción, pues esta guerra, al ser sólo entre sahibs, u hombres blancos,
podría acarrearles graves consecuencias. // Esta es la segunda vez que lo leo y
me encantó, en comparación a la primera vez, en donde no entendí nada de lo contado.
A pesar de ser una historia entretenida, no es tan memorable como parece.
- La radio (****): una noche de invierno, el narrador se
dirige a una farmacia para presenciar los intentos de comunicación de un
estación de radio a otra usando la telegrafía inalámbrica de Guglielmo Marconi.
Aunque las pruebas no dan resultados favorables, el asistente del farmacéutico,
enfermo de tuberculosis, cae en un trance inducido por un fármaco y escribe
unos versos que recuerdan a los de un prestigioso poeta muerto hace años. // Un
cuento impresionante que sugiere una conexión entre las ondas de radio y la metempsícosis.
- Ellos (***): un automovilista llega por error a una preciosa
casa antigua habitada por una mujer ciega, pero que puede ver luces y colores
en sus sueños, y numerosos niños que no se dejan ver por él. Semanas después
vuelve al sitio, conversa con la mujer y ayuda a otra a conseguir un doctor y
una monja para salvar a su hijo enfermo, pero sigue sin poder ver a los niños. Vuelve
una vez más, en otoño, y sufre una revelación que afectará su modo de ver la
existencia. // Aunque reconozco su maestría y lo interesante que resulta el
acontecimiento fantástico, debo admitir que este cuento me gustó menos en esta
segunda lectura que en la primera, debido a las largas descripciones de
paisajes que poco aportan a la trama. Quizá en una tercera lectura me encante de
nuevo.
- La colmena madre (***): en un momento de distracción, una
polilla de la cera se cuela a una colmena, se hace amiga de las jóvenes abejas,
las persuade de que su labor es innecesaria y deposita sus huevos con sigilo. Al
poco tiempo, las nuevas larvas revelarán ser extraños bichos que sumirán a la
colmena en un estado de completa decadencia de la que sólo podrá sacarlo la intervención
humana. // Una fábula política simpática, pero no tan memorable.
- Los zorritos (***): el gobernador local de una colonia
británica en África, notando que el país está repleto de zorros, decide conseguirse
una jauría para exterminarlos. Para evitar que los zorros se escondan, decreta
que los granjeros deben tapar las madrigueras en sus tierras so pena de
castigo. Sin embargo, cuando el inspector del gobernador está de permiso en
casa, se encuentra con un miembro liberal del Parlamento que, al oír una
versión ficticia del trato que el gobernador daba a los granjeros, realizará un
viaje a la colonia para enfrentar las injusticias. // Otra fábula política poco
memorable, a pesar de contar con escenas graciosas.
- En el mismo barco (****): un joven rico vive presa de pesadillas
recurrentes. Intenta deshacerse de ellas con drogas fuertes, pero esto sólo lo
dejad en un estado de intoxicación y debilitamiento. Es entonces cuando su
médico le presenta a una mujer con una experiencia similar a la suya. Su compañía
mutua, a la larga, les permitirá entender las razones detrás de sus dolencias.
// Un precioso cuento que prometía ser una historia de amor pero que acaba con
un giro fantástico y repleto de silencios a lo Henry James.
- El filo de la noche (***): el narrador se encuentra en la calle
con un inventor americano que conoció siendo prisionero durante la guerra de Sudáfrica.
Este le lleva en el acto a una fiesta en su lujoso hogar, donde le contará un
extraño suceso relacionado con aviones del que fue protagonista. // Un cuento
poco memorable y de significado hermético.
- Régulo (***): un cuento estudiantil, perteneciente a la serie
de Stalky & Co., sobre un joven que libera un ratón en una clase y sufre
un cambio drástico de carácter que casi le lleva a matar a uno de sus amigos.
// A pesar de tener muchos elementos interesantes, como un análisis de la Oda
Quinta de Horacio al inicio de la narración, su gran variedad de temas lo convierten
en una pieza poco memorable.
- Mary Postgate (****): una mujer de mediana edad, reprimida
y sin imaginación, trabaja como dama de compañía de una solterona. De pronto,
su vida da un vuelco cuando el sobrino huérfano de esta última llega a casa y,
pasados los años, muere en práctica aérea durante la primera guerra mundial. //
Una historia potente que es mejor leer que resumir.
- La casa de los deseos (***): después de muchos años sin
verse, dos viejas amigas se ponen al día con su pasado. Una de ellas padece una
úlcera crónica en la canilla, lo que propicia que cuente una historia de amor
frustrado que cada vez se torna más extraña. // En esta segunda lectura, me
pareció un cuento menos apasionante de lo que recordaba, y ni hablar de la
abundancia de errores ortográficos que posee.
- Una virgen en las trincheras (***): un joven exsoldado, y
visitante de la Logia de la Instrucción de la Logia Masónica, interrumpe la
sesión con un arrebato histérico causado por sus recuerdos de la guerra. El narrador
ayuda al doctor a sedarlo y mantenerlo tranquilo. Es entonces cuando les cuenta
una extraña experiencia, vivida en una trinchera, que involucraba a un sargento
conocido suyo y a una tía a la que adora. // Un cuento de fantasmas ambientado
en la Primera Guerra Mundial que, por desgracia, no me convenció. Quizá en una próxima
lectura.
- El ojo de Alá (****): luego de un largo y doloroso viaje a
España, un monje artista asiste a una cena con su abad, un cirujano y un eminente
científico, en donde, aparte de mostrar su nueva forma de pintar demonios, revelará
a los allí presentes un aparato que podría revolucionar la concepción de la
vida, pero también convertirles en enemigos de la Iglesia. // Un emocionante y
maravilloso cuento de ficción histórica que, una vez más, es mejor leer que
describir. De los mejores cuentos de la última etapa de Kipling.
- El jardinero (***): una mujer soltera de buena familia
regresa de Francia con el hijo de su hermano muerto, un hombre libertino e inescrupuloso.
El niño crece dudando de que aquel sea su verdadero vínculo, por lo que
prefiere llamarla ‘madre’. Al hacerse mayor gana una beca para estudiar en
Oxford, pero estalla la Primera Guerra Mundial y decide enlistarse. Lo envían
al frente occidental y poco después muere, víctima de un trozo de metralla que
cae sobre él. La tía no recibe noticias sino después del armisticio, donde le informan
que se encuentra enterrado en un cementerio militar belga. Viaja hacia allá,
ignorante de las revelaciones que está a punto de recibir. // Un cuento breve
con preciosos momentos de emocionalidad contenida, pero que no me impactó tanto
como esperaba… acaso porque, sin saber que llegaría a leer alguna vez, ya
conocía el final, y por ser bastante hermético. Espero apreciarlo mejor en una
próxima lectura.
- El alba malograda (***): de jóvenes, dos escritores se
hallaban enamorados de la misma mujer, quien sólo tiene ojos para el marido que
la abandonó. Cuando cae enferma de muerte, uno de ellos se dedica a cuidarla,
mientras el otro se niega a colaborar. Años después, estando ambos en el mismo
departamento de servicio civil durante la guerra, este último dice algo cruel
sobre la mujer que motiva al primero a idear una terrible venganza en su
contra. // Una historia de venganza literaria en verdad ingeniosa, pero que no
consiguió entusiasmarme por completo. Sin embargo, se merece una relectura.
- La iglesia que había en Antioquía (****): el tío del
protagonista, un joven oficial del ejército romano, lo pone a cargo del Circo Menor
de Antioquía, donde los cristianos se reúnen y donde los judíos ortodoxos les
buscan problemas. Los disturbios no tardarán en aparecer, al tiempo que el
muchacho entablará amistad con los dos líderes de la fe, quienes le demostrarán
que, en el fondo, las religiones no son tan distintas como parece. // Un
precioso cuento de ficción histórica del que es mejor no saber nada, sino
leerlo (aparte de que su argumento es algo difícil de destripar).
- Aficionados (***): un hombre aficionado a la astrología
hereda un millón de libras esterlinas que usa para financiar una residencia de
ancianos y un laboratorio para dos de sus amigos. A pesar del escepticismo de
los médicos, estudian muestras de tejido extraídas de pacientes con cáncer,
donde hallan ciertas ondulaciones que parecen variar según la hora del día. Tras
experimentar con ratones y ver que la cura de las afecciones peligrosas depende
de que se les opere en el momento de mayor ‘‘flujo’’, deciden realizar lo mismo
con una de las mujeres de las que se tomaron muestras. El resultado, aunque
asombroso, traerá consigo graves consecuencias. // Un divertido cuento de
ficción médica que me habría gustado más si Kipling lo hubiese escrito con su
estilo de juventud.
- Pruebas de las Sagradas Escrituras (****): la charla de dos famosos dramaturgos británicos es interrumpida por la llegada de un hombre a caballo que trae una encomienda especial: los borradores para la Versión Autorizada de la Biblia inglesa, que ha sido enviada al dramaturgo para que la mejore. // Un ingenioso y satisfactorio cuento sobre el proceso de creación literaria que sugiere que uno de los escritores más famosos de Inglaterra hubiese tenido algo que ver con la traducción de su Biblia. Creo que todos sabemos a quién me refiero, pero descubrir su identidad por nuestra cuenta es más satisfactorio.
Editorial Acantilado (5ta reimpresión, 2022)
Colección: Narrativa del Acantilado
Selección y postfacio de Alberto Manguel
Traducción: Catalina Martínez
800 páginas
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